Cosas que se hacen por amor

Si tienes o has tenido pareja sabes de lo que hablamos. Le quieres muchísimo y la confianza reina en vuestra cotidianidad. De hecho, os queréis tanto que hacéis cosas que a cualquier otro le darían pereza pero que a vosotros os parecen casi hasta divertidas. A veces.

Por ejemplo, ¿te suena eso de tener que calentarle los pies que en ese momento parecen ser dos bloques de hielo bajo las sábanas? Una vez te tocan se te insensibiliza la zona afectada y saltas como un resorte. Pero le quieres tanto que estás dispuesto a devolverle a la vida aunque al final tengas que acabar tú echándote la manta que tenía que haberse echado ell@ cuando tenía frío.

¿Y lo de iros de viaje juntos y tener que dejarle tu cepillo de dientes porque el suyo se le olvidó en casa? Nivel de confianza: formidable. Sabes que se comprará uno en cuanto pueda, pero de esta no te salvas.

Otra muy recurrente y no muy bien encajada por ellos es la siguiente: pedirle ir a comprar tampones o compresas. Sí, sabemos que alguna vez en la historia lo has hecho. Y sabemos que en ese momento el pánico se apodera de su ser porque además no tiene otra opción que aceptar, sí o sí. Lo necesitas y lo necesitas ahora. Y lo cierto es que según si la situación es de necesidad extrema o no, su reacción y sus preguntas pueden suscitarte hasta ternura: “hay un montón! ¿cuáles necesitas? ¿para la noche, de día? ¿y de qué color, naranjas, verdes, amarillos…? ¿la caja grande, la pequeña? ¿y por qué son tan caros?” Ellas os lo agradecen.

Otro de los grandes clásicos es esa necesidad urgente de explotar los granos de su espalda. Tan divertido para ti y tan desquiciante para ell@. Es como si fuera una fijación irrefrenable que te atrapa y una vez que empiezas no puedes parar de buscar el siguiente, y el siguiente, y el siguiente…

Y no vamos a hablar sobre lo de ir a ver cualquier partido del deporte que sea porque ell@ no tiene con quien ir y te lo pide a ti como medida desesperada. No tienes ni idea de la alineación, no conoces ni la liga en la que juegan, prácticamente todo esto te da igual de hecho. Pero… no te queda más remedio que ir o ir e intentar enterarte al máximo haciendo las típicas preguntas que sabes que le desquician.

Estos son solo algunos ejemplos frutos del amor, el cariño y la confianza en una pareja. El caso es que al final siempre acabas pasándolo magníficamente con esa persona y acabarás haciendo estas y muchas otras cosas más por ella.

¿Qué cosas has hecho tú y han hecho por ti?