Ya te estás viendo, sentado en una silla plegable al sol mientras sacas unas cervezas para ti y tus amigos de la clásica nevera portátil azul mientras comentáis la jugada de los conciertos de esta noche. O, mejor aún, saliendo de darte un espectacular baño en el mar… O, todavía mejor, estar en el agua con tus amigos mientras ficháis al personal y decidís a qué grupo podríais acercaros para entablar conversación… y lo que surja.

Ay, los festivales de verano, hay que ver el juego que dan a la hora de ligar. Porque si eres de esos a los que les gusta el rollo de la tienda de campaña, dormir cómo y donde se pueda, el camping gas, las duchas “frescas” y además te gusta mezclarte con gente de todo tipo al son de la música y en noches calurosas de verano… Entonces tienes comprobado que se crea un ambiente mágico e idóneo para encontrar a alguien con quien vivir el festival… con más intensidad.

Las opciones para conocer a alguien son tan elevadas como atuendos extraños podemos ver a lo largo de estos días. Sólo con tu ropa puedes conseguir que medio festival se gire cuando pasas, así que ya tendrás medio trabajo hecho para cuando vayas a hablar con algún@ de tus afortunad@s. Y luego está la de provocar una mala maniobra intencionada y tirarle a tu víctima la cerveza por encima simulando que ha sido un accidente. Si consigues naturalidad podrás hasta acompañarle a por agua a limpiarse.

Y es que la desinhibición y la diversión que se respira en los festivales suelen provocar el amor -o algo similar- en sus múltiples variantes: encuentros casuales, encuentros mientras dura el festival, relaciones que perduran incluso una vez bajado el telón… Encontrar algo esporádico es igual de fácil que enamorarse cuando hablamos de estos eventos.

Así que, ¿cómo lo ves? ¿tienes ya los carteles de los festivales de este verano?