Ay, me ha hablado.

Es sólo un hola, pero de ahí dependen tantas y tantas cosas… y lo sabes. Puede ser el hola previo a no tener que volver a la sesión de las 11 al cine porque te avergüenza que te vean solo. El hola que desencadene una tensa – pero sexy – discusión sobre si era justo o no el desenlace de Han Solo en la nueva película de Star Wars. O el que acabe en una tarde de domingo en el campo, con la Voyager llena de cacharritos y vuestros hijos descubriendo lo bien que les sienta el barro a ese polo blanco que acaban de estrenar.

A quién quieres engañar, nunca es sólo un hola.

¿Y ahora qué?

A todos nos ha pasado. Las mejores ideas nunca están cuando las necesitas. Tenemos una acalorada discusión y, la frase lapidaria definitiva que nos habría convertido en claros vencedores, se nos ocurre 5 meses después – entre la tercera y cuarta cerveza – cuando ya es demasiado tarde.

Lo mismo sucede con esa primera mágica conversación entre dos personas. Todo lo que puede salir mal, saldrá mal. Y, cuando hayan pasado 7 horas y esa persona no esté en línea y tú hayas pasado a su carpeta de spam, se te ocurrirá la frase de oro que lo habría cambiado todo.

… Hasta ahora.

Porque no es tan importante lo que decir como lo que NO decir, te traemos esta lista de 5 preguntas que es mejor que te ahorres si quieres acabar visitando un concesionario de coches familiares algún día. Y, por cierto, de nada.

  1. ¿Qué te cuentas?

Hay preguntas que debieron morir con el Messenger y ésta es una de ellas. De hecho, es la pregunta ideal si lo que buscas es iniciar una perfecta conversación de ascensor que no va a durar más de 8 pisos. Algo así como decirle a la otra persona que no tienes nada de lo que hablar y que dependes de su intervención para salvar la conversación. ¡Error!

  1. ¿Has leído lo último de Paulo Coelho? (o derivados)

Te la estás jugando. Aquí pueden pasar dos cosas, que no sepa de qué narices le estás hablando o que piense que tu plan de los domingos es ver Bridget Jones con una tarrina de helado, (planazo, por cierto, pero es mejor dejar las filias y las fobias ocultas en un cajón hasta nuevo aviso). Y no, ninguna de las dos te conviene.

  1. ¿Vives sol@?

Estás pidiendo demasiada información para tratarse de una primera toma de contacto. Dejando aparte el hecho de que te acabas de colgar un letrero gigantesco en letras de neón sobre la cabeza que dice “voy a lo que voy”, le acabas de generar un debate interno que no te viene nada bien.  Si vive con sus padres, es una información que de seguro no quería darte y le estás poniendo en un compromiso. Si vive  en soledad, la idea de plantearse dejar de hacerlo en algún momento le ha generado tal nivel de estrés que, para cuando quieras darte cuenta, te ha borrado del chat.

  1. ¿Te gustan los animales?

Cuanto antes entiendas que no eres Pocahontas y que vuestra posible futura relación no la va a patrocinar Walt Disney, mejor. Aún no lo ves, pero con esta pregunta obligas a la otra persona a mentir. Esperará a ver tu respuesta y en base a ésta dirá lo que quieres oír para no herir tus sentimientos. En definitiva, estáis empezando la partida de Póker demasiado pronto.

  1. ¿Estudias o trabajas?

Pero… ¿todavía hay gente que pregunta esto?