El amor es un sentimiento único que nos atrapa, nos trastoca, nos hace comportarnos de formas sorprendentes y nos sume en un estado de plenitud que no se puede igualar a casi nada.

Según investigaciones científicas, el amor es un impulso que se ha desarrollado para favorecer la continuidad de la especie.

Todo comienza por una atracción física que más tarde da paso a una atracción personal. La máquina del enamoramiento se pone en marcha cuando surge la sospecha o la intuición de que el sentimiento puede ser recíproco.

Cuando uno se enamora ‘sufre’ las siguientes reacciones:

  1. Deseo de reciprocidad

Cuando conocemos a alguien y comenzamos a estar enamorados surge un extraño deseo de compatibilidad que nos empuja a ver cientos de cosas en común con la otra persona, incluso a moldear y adaptar nuestros gustos a los suyos.

  1. Mariposas en el estómago

Esto es una metáfora de una reacción real y verdadera que se produce. El sentimiento primario del amor parece agarrarse al estómago provocando una revolución en esa parte del cuerpo que en muchas ocasiones se traduce en palpitaciones, pulso acelerado, sudores fríos e incluso dolor de estómago.

  1. Pérdida de la concentración

Cuando uno se está enamorando o lo está completamente la concentración es una de las primeras cosas que se descontrolan. El bloqueo cerebral que se sufre es importante y resulta casi imposible poner atención en ciertas cosas cotidianas que requieren de un mínimo esfuerzo mental. Uno está subido en una nube casi en el sentido literal de la palabra.

  1. Referencias constantes a la otra persona

Es inevitable, además de uno de los principales síntomas que revelan al resto de tu entorno que estás bajo los efectos arrolladores de Cupido. Constantemente hablas de la otra persona relacionándola con prácticamente cualquier cosa que se hable. El amor hace que tengas una necesidad supra humana de hablar del otro y llega un momento que te da igual si es un amigo, tu madre, tu prima o la vecina con la que coincides en el ascensor.

  1. Deseo de intimidad y unión física con el otro

Cuando nos enamoramos, sobre todo al principio, los deseos primarios son más fuertes que nunca. El otro está constantemente en nuestra mente y su simple presencia provoca una reacción irrefrenable.

  1. Temor al rechazo

O lo que es lo mismo, miedo. Cuando uno se enamora sufre momentos de debilidad absoluta por el temor a perder a la otra persona o a no cumplir con sus expectativas. Sentimientos como los celos, la desconfianza o incluso el egoísmo nacen sin querer en nosotros provocados por ese pánico a ser apartados de la vida del otro. Hasta el más valiente puede padecer este síntoma.

  1. Felicidad desbordante

En una primera etapa, cuando ambas partes están en equilibrio se produce un sentimiento de felicidad absoluto, una felicidad emocional diferente a la que provocan otro tipo de placeres como podrían ser comer, recibir un regalo, escuchar una canción, hacer un viaje o incluso tener un hijo.

  1. Idealización del individuo

Este aspecto tiene una versión mala que es la del amor ciego, es decir, sentir un amor arrollador hacia una persona que no nos conviene pero por lo general la idealización del otro es un sentimiento normal, muy bonito y que en su justa medida hace que la llama se mantenga viva en ocasiones para siempre.

Encuentra el amor en Shakn y deja que se te llene el estómago de mariposas. Empieza por crearte un buen perfil que defina lo que realmente eres y cuéntale a los demás lo que te inquieta y te gusta a través de los Momentos. Esa persona está a tan sólo un clic de ti ¡no dejes de ‘sufrir’ los síntomas del amor!