Asúmelo, ir a pasear juntos por un parque se ha quedado demasiado manido para los tiempos que corren. Y cuando se trata de un encuentro a dos, evidente es lo último que debería ser.

Será por planes, por recursos  y por artículos/películas de donde uno puede sacar la inspiración necesaria para dar con el plan clave para sorprender hasta al más escéptico.

Si algo pudimos aprender de películas como ‘Una cuestión de tiempo’, es que una exposición es mejor plan para conocer a alguien de lo que podrías llegar a pensar. ¿Por qué? Fácil. Te descubrimos las claves:

Chico conoce chica. Chica conoce chico. Chica conoce chica. Chico conoce chico. Todos se conocen entre todos… y deciden quedar. Si el plan está en tus manos, la persona de en frente esperará que caigas en los tópicos de siempre y le propongas un cine lleno de clichés, un parque que destila azúcar por todas partes o un cobarde café. Quien no arriesga, no gana.

Los #momentosShakn están precisamente para allanar el terreno. En ellos tienes las pistas suficientes para que un desconocido no lo sea tanto y que un plan cultural dé más en la diana de lo que podías esperar.

Tienes la información y ahora sólo debes usarla a tu favor. Escoge una exposición interesante, da igual que sea de fotografía, arte, histórica… las posibilidades son infinitas. Y propón el fantástico plan.

Piénsalo. Es la oportunidad perfecta para tener tema de conversación. Si sois tímidos y esta no fluye fácilmente, tener algo de lo que hablar –en lugar de sentaros en silencio el uno frente al otro en un bar- facilitará las cosas. Que si mira que foto tan chula, que si no entiendo por qué pintaban esto… o el mítico “esto lo puede pintar mi sobrino”. Todo vale y el debate está servido.

No hay mesas de por medio. Ni la respetuosa distancia que da un tranquilo paseo. Puedes pararte frente a un cuadro y dejar que la gente, el minuto de observación y un poco de tu astucia propicien un ligero roce entre ambos… y ¡ups! vuestras manos se han tocado.

Si la exposición es de un tema que apasiona a la otra persona, harás que se sienta cómoda. Hable mucho y no sólo rompa el hielo, sino que, además, piense que puede hablar de todo contigo. ¡Minipunto! Si el tema de la expo es tu fuerte, podrás presumir de conocimiento y demostrarle lo interesante que eres.

El café, la copa o la cerveza vendrán solos. Habréis andado, os habréis cansado y el hielo no será más que un montón de agua derretida. El caldo de cultivo perfecto para que un tapeo en condiciones haga solo el resto del día.

No sólo no fallarás. Te saldrá tan redondo que te harás carnet de socio del museo. Tiempo al tiempo.

¡Buena suerte!