¡Te has metido en un buen lío!

Nada tenemos en contra de las aventuras amorosas entre una joven introvertida y apasionada de hombres que, pese a parecer seres humanos, no lo son. Sin embargo, harina de otro costal es caer bajo los encantos de una persona que, si bien parecía normal en apariencia, esconde un oscuro secreto: tiene todas las novelas de Stephanie Meyer bajo llave.

¡Pero si eso es cosa de adolescentes!

Pues no. Porque una cosa es haber tenido la edad para disfrutar de las películas -que sí se quedan un poco recientes- y otra muy distinta son los libros. Y esos sí que se esconden ocultos en cajones de personas en cuyos trabajos nadie sospecha nada, (también pasa con los casetes de los Back Street Boys). Reconócelo, tú tampoco sospechabas nada.

Porque lo que puede parecer un tierno recuerdo de una más que cuestionable adolescencia, en el fondo implica una serie de catastróficos episodios que, tarde o temprano, saldrán a la luz y guionizarán gran parte de vuestra relación.

Aquí te explicamos los motivos por los que debes correr en dirección contraria si te encuentras con algún fanático del amor vampiro:

  1. Nada será suficiente: vamos a ver, si ya de base era complicado cumplir las expectativas generadas por el cine hollywoodiense, más lo son las generadas por Stephanie Meyer. Porque cuando vende un amor “para toda la vida”, no hablamos de la terrenal. Hablamos de esta, de la que viene y de las siguientes. Si pasó su infancia alimentándose del concepto de “eternidad”, créeme que todo lo que ofrezcas será poco.
  2. Todo es un drama: no hay amor más sufrido que el de Edward y Bella. Y ya no sólo por las complicaciones básicas de enamorarte de alguien que bebe sangre y que jamás entenderá la ansiedad que producen los catálogos de vacaciones del Imserso. Sino porque ambos recurren al chantaje emocional más severo cuando creen que pierden al ser amado, (entendiendo por severo el “me tiro por un acantilado”). Las broncas románticas del IKEA serán un paseo por el campo comparado con lo que te espera.
  3. Vivirá en un estado de negación constante: porque lo guay de esta historia es precisamente eso, la infelicidad total dentro de que se quieren mogollón. Todo es gris, a ella nada le produce la más mínima satisfacción y él vive en un hermetismo perpetuo que le impide cualquier indicio de sonrisa. Cuanta más cara de asco ponga, más te querrá. Pero no creemos que eso sea lo que estés buscando.
  4. Tu familia le resultará decepcionante: acostumbrados a esos relatos donde los suegros y cuñados parecían salidos de una combinación entre una agencia de top models y la descendencia del mismísimo Thor, está claro que las comidas familiares en el pueblo de la tía Paqui, van a destruir toda la química que podía sentir por tu mundo.