Tú lo niegas tajantemente, pero… tus amigos no paran de repetírtelo, tus constantes fracasos amorosos, con su posterior sobredosis de carbohidratos, te lo señalan a gritos y las taquicardias de tu corazón piden auxilio: eres una persona enamoradiza de manual.

Y claro, tanta sobredosis de romanticismo tiene sus consecuencias. Te has convertido en el Tarzán de las relaciones: no has soltado una liana y ya te has amarrado a otra. Destilas amor por todos tus poros y no entiendes qué es lo que puede estar fallando. Sin darte cuenta, tú y tus altas expectativas ponen trabas a cada relación en la que te embarcas.

A continuación, te contamos los síntomas más habituales en las personas enamoradizas. Si te sientes identificad@… Ya sabes, es hora de cambiar el chip.

No os habéis conocido, pero ya sabes cómo se llamarán vuestros hijos: Es muy habitual eso de hacerse ilusiones algo precipitadas o que las expectativas le saquen varios kilómetros de ventaja a la realidad. Pero pensar en un futuro cuando no tienes claro ni qué vas a cenar esta noche, no sólo es un error garrafal, sino que puede terminar tu relación antes, incluso, de que ésta empiece.

Dos palabras, ocho letras: Si los ‘te quiero’ te queman en la garganta a las 72 horas… mal. La embriagadora sensación de plenitud de los primeros días puede llevar a confusión, y lo que creemos que es amor, puede ser sólo la emoción del momento. Cuidado: si lo dices demasiado pronto, pronto también perderá significado.

La vida en doble: Cuando uno es enamoradizo, es sencillo caer en la trampa de vivir pegados, soñar pegados y respirar el mismo aire continuamente. Si todas tus relaciones tienen este mismo patrón, ya sabes por qué también tienen fin.

¿Soledad? ¿Qué es eso?: En ocasiones, el enamoramiento sencillo viene del miedo a estar solo. Solapar una relación con otra y ver a cada pareja como el amor de tu vida, pueden ser el indicativo de que, lo que realmente necesitas, es terminar de conocerte a ti mismo.

Así que ya lo sabes. Conoce gente, diviértete y no tengas prisa: el amor siempre llega.