Podría parecer que en una boda todo está pensado para disfrute de los novios… pero no es así. La pareja por excelencia será un mero factor que contribuirá al gozo de los auténticos protagonistas del evento: los invitados.

Si te han invitado a una boda, debes tenerlo claro: es tu oportunidad. No sólo de ponerte ese traje que cada año coge más polvo, o de subirte a los tacones que llevan el “ocasiones especiales” grabado en la suela, sino de encontrar tu media naranja, o alguien con quien compartir un trozo de tarta, como mínimo.

Sacarle partido a este tipo de celebraciones es algo relativamente sencillo, sólo tienes que tener en cuenta una serie de puntos clave:

  • Alíate con los novios: Si te han invitado, es porque les caes bien, así que aprovecha la amistad y pídeles que eviten colocarte en mesas con parejas. Por el contrario, cuantas más personas solteras haya en tu mesa, mejor. Además, puedes sacar información sobre amig@s interesantes que acudan a la boda de antemano.
  • Aprovecha el coctel: Es el calentamiento previo a la cena y un momento idóneo para echar las primeras miradas y cruzar las primeras palabras. No se trata tanto de entrar a saco como de ir preparando el terreno.
  • Venera la comunicación no verbal: Que si una mirada por aquí, una sonrisa por allá, un guiño pícaro… cada maestrillo tiene su librillo, pero procura aprovechar esa clase de gestos para ir captando su atención.
  • La clave de la espontaneidad: Aunque vayas con la intención de encontrar a alguien, no hagas de eso el motor de tu noche. Procura divertirte, ser como siempre eres y no llevar una pose forzada para gustar más. Será la mejor manera de que otra persona se fije en ti.
  • Todo es casualidad: Llegado el momento del baile, es la hora de que pongas toda la carne en el asador. Sin embargo, todo debe parecer (al menos al principio) una bonita casualidad. ¿Cómo? Bailando en zonas próximas, acercándote a la barra cuando la otra persona se acerca y mostrando ese interés propio del “te miro, pero no te persigo”.

Siguiendo estas pautas, puedes tener una boda redonda. Aunque también puedes proponer el plan en #ShakeTime, buscar acompañante y ahorrarte toda la noche de estrategia. ¡Tú eliges!