Estamos a una semana del encendido oficial de las luces de Navidad en ciudades, pueblos y barrios de toda España. Parece mentira, pero el que se define como ‘most wonderful time of the year’ (el momento más maravilloso del año), está tocando a nuestra puerta. En breve comenzaremos a adornar nuestras casas, planear la Nochebuena, la Nochevieja, a comprar regalos…

Pero la Navidad no es solo una festividad tradicionalmente católica en la que Papá Noël o los 3 Reyes Magos son los protagonistas. También hay otro protagonista, que aunque no lo sepamos, siempre ha estado muy vinculado a estas fechas: El AMOR.

Seguro que la tradición del muérdago es conocida, sobre todo por las películas anglosajonas, en las que vemos cómo los enamorados o futuras parejas se besan con la excusa de encontrarse bajo la ramita de muérdago. Lo que igual no es tan conocido es el origen de esta tradición, los griegos y los escandinavos consideraban que si enemigos se encontraban bajo esta planta, se perdonarían.

Siguiendo con la botánica, el acebo es otra planta típica de las navidades, que según cuenta la leyenda celta, si se enrolla el acebo con la hiedra, se conseguirá paz conyugal y amor en la pareja. Esta tradición nació por parte de los católicos como respuesta a la tradición pagana del muérdago. Eso sí, mucho ojo que el acebo es una planta protegida y es ilegal obtenerla salvaje.

Los que sí saben de Navidad y amor son los japoneses. ¿Sabias que en Japón las fechas navideñas es como su segundo San Valentín? Es uno de los momentos más románticos del año, y restaurantes y hoteles se llenan de parejas que se demuestran su amor, ya que se considera que quien se declara en Navidad, tiene una relación feliz para siempre.

En pareja o solteros, siempre nos quedarán las comedias románticas que cada año inundan carteleras y televisiones… Love Actually, The Holiday… ¿cuál es tu favorita?

Sea cual sea la tradición navideña que más te identifica, puedes compartirla en Shakn compartiendo un #Momento a través de una foto, una canción, un libro y ¿por qué no? Proponiendo un plan para tener una cita y conocer a esa persona que puede acompañarte no solo el fin de año, sino mucho más allá.